viernes, 24 de septiembre de 2010

Seguridad social

En 1958, con la ley 14.499, se fijó el haber jubilatorio en el 82% móvil de la remuneración del cargo de que fuera titular el afiliado a la fecha de retirarse y el ajuste de ese haber se implementaría en función a las nuevas remunneraciones que se fijaran para el cargo en actividad.

La tardía e incorrecta aplicación por parte de las cajas de jubilaciones de la movilidad dió lugar a un sinnúmero de reclamos judiciales, por lo que en 1966 se dispuso -mediante la ley 16.931- la paralización de los trámites judiciales. En 1968 se dictó la ley 18.037 que estableció el haber en el 70% de las mejores remuneraciones de los últimos años de actividad. Pero desde 1979 -en plena dictadura-, los "errores técnicos" de la Secretaría de Estado de Seguridad Social (tanto para determinar el haber inicial como para su reajuste) se generalizaron. Así fue como se desató una nueva ola de reclamos judiciales.

Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, la cantidad de sentencias a favor de quienes reclamaban por mal ajuste de haberes era tal que el secretario de la Seguridad Social Emilio Capuccio declaró que la deuda con los jubilados era impagable porque significaba la mitad de la deuda externa. con el decreto 2.196 del 28 de Noviembre de 1986, denominado de emergencia previsional, se inició el proceso que terminaría con el sistema de reparto y desembocaría en el régimen de capitalización. Dos decretos subsiguientes instauraron que aquellos jubilados que renunciaran a los juicios podrían percibir Bocones pagaderos a 16 años.

Pero detrás de estos ajustes e injusticias para con los jubilados se escondían los hilos del FMI que, a través de un memorandum de entendimiento, impartió la ortodoxia económica, que preveeía un duro ajuste fiscal y respecto del sistema de seguridad social se estableció que el gobierno procuraría eliminar el déficit del sistema, manteniendo "los ajustes mensuales de los beneficios en montos compatibles con la política salarial oficial y adecuar estos ajustes con la necesidad de fortalecer las finanzas del sistema.

Con el gobierno de Carlos Menem llegaron peores noticias: a partir del 1 de Abril de 1991 no se pudo aumentar ninguna jubilación poruqe ello constituiría una indexación prohibida por la Ley e Convertibilidad.

Paralelamente al congelamiento, el sistema se fue desfinanciando y comenzaron a cobrar fuerza los los pedidos de reforma inspirados en la nueva ortodoxia previsional, que propagandizó el Banco Mundial. Según esta concepción, los sistemas de reparto eran económicamente ineficientes y socialmente injustos. Por lo tanto, se postuló reemplazarlos por un esquema de acumulación de ahorro en cuantas individuales y así fue como nacieron las Administradoras de Fondos de jubilaciones y Penciones (AFJP).

Según un informe del Instituto de Estudios y Formación de la CTA, desde la instauración del régimen privado de capitalización de fondos de pensión, las AFJP habían recibido 93.870 millones (valuados a los precios de 2006) y se quedaron con 30.789 millones en concepto de comisiones (32,8 por ciento). Es más, en 2008 -antes de la reestatización del sistema- las AFJP tuvieron que pedir ayuda para pagar el 77 porciento de las 445.182 jubilaciones que pagaban, porque no llegaban a procurarle la mínima. Las promesas de este sistema se fueron al tacho junto con las biromes y cuadernos que sus promotoras repartieron.

Llovido sobre mojado, la Ley de Déficit Cero sacionada durante el gobierno de Fernando De La Rúa en 2001 dispuso una quita del 13 porciento en las jubilaciones. 

Con ese panorama llegó Néstor Kirchner a la presidensia en 2003, momento a partir del cual se modificó la política de seguridad social. Son muchos los especialistas consultados por Caras y Caretas que destacan desiciones tanto de Kirchner como de su sucesora, Cristina Fernández. Por ejemplo, se mencionan los sucesivos aumentos dispuestos por el Poder Ejecutivo que hicieron que las jubilaciones crecieran desde la crisis de 2001 hasta ahora cerca de un 500 por ciento; que se haya realizado la moratoria jubilatoria  para aquellos que no completaran los 30 años de aportes y así se sumaron más de dos millones de pasivos al sistema; que se haya sancionado una LEy de Movilidad Jubilatoria para garantizar dos aumentos anuales en los haberes; que se haya ampliado la cobertura para los más necesitados con el objetivo de alcanzar una Asignación Universal por Hijo y, particularmente, que se haya recuperado el sistema, tras la eliminación de las AFJP y la reestatización de sus fondos (que en 2008 eran algo más de 90.000 millones de pesos).

En los últimos meses de debate en ambas cámaras del COngreso, a instancias de diferentes proyectos de la oposición, la necesidad de implementar el 82 por ciento movil en los haberes jubilatorios, pero con escasa o nula mención a cómo financiarlo. Décadas de fraude a los jubilados y los cientos de miles de juicios que esperan sentencia en el fuero de la seguridad social alcanzaran para evitar los embates de quienes prometen irresponsablemente.


Fuente:
Ana Vainman, Caras y Caretas, Agosto 2010

jueves, 23 de septiembre de 2010

Objetes

Ella también se ríe viendo culos en "Bailando...". Incluso un poco se excita cuando el apuesto conductor toca las nalgas o roza los pechos de las participantes. No le molesta que su novio también mire y tenga fantasías con esos cuerpos, aunque bajo ningún concepto permitiría que los vea en vivo tomando cerveza con los amigos. Es normal que no cuestione nada de la pantalla, ni piense en el mensaje, ni en la construcción de sentidos, de valores, símbolos ni nada de eso. Ella viaja en Subte. Le tocan el culo. Con desmedida virulencia insulta al tipo, quien la mira encogiendo los hombros como diciendo "y... con ese culo y ese pantalón..." Ella se siente objeto, objeto deseado, objeto-manoseado. Esta vez no le causó gracia. En un rato volverá a reírse con las mujeres-objeto-culo "Bailando..."

lunes, 24 de mayo de 2010

Italia '90, la canción de los mundiales

El fútbol, señoras y señores, es en cierto modo la representación moderna de una batalla. Los dos ejércitos, con sus insignias, tratan de ganar el territorio enemigo y tomar el arco contrario. Los arcos, en Europa, son las puertas de entrada a la ciudades. La pelota redonda, es como la bomba de los viejos cañones. Por eso todavía gritamos ¡bomba! cuando queremos que alguien patee al arco un "bombazo". El gol implica haber vencido la defensa enemiga, incluso fusilando al arquero contrario. Siendo su verdugo. Toda la terminología: ataque, contraataque, retaguardia, defensa, atrincherarse y demás; remite a la guerra. En esa simbología, se explica también que siempre los rivales más encarnizados son los vecinos, como en las batallas medievales. (*)

Para un jugador de fútbol, un mundial es un hito en su vida, una instancia máxima. El sueño del del pibe, hecho realidad. Un mundial de fútbol es una epopeya que sucede cada cuatro años, en donde sólo hay logar para los mejores. Y pone en el juego toda su garra, su corazón, se juega por el HONOR. No hay rival más grande en el deporte que la competencia entre naciones. Por eso se cantan los himnos antes del juego.

Un mundial, para los fanáticos del fútbol, no tiene nada de divertido. Es adrenalina, angustia, bronca, sufrimiento, euforia. Es llanto si quedamos afuera, y también es llorar pero de alegría si avanzamos a la ansiada final. Un mundial de fútbol paraliza escuelas, comisarías, cárceles, hospitales, dependencias del estado...

Un mundial no tienen nada de comedia, señores. Un mundial de fútbol es tragedia.

¿Cómo pretenden musicalizar semejante épica con hits superficiales y divertidos de Shakira o de Ricky Martin? ¿Cómo puede gustar eso? Yo sospecho, que lo que se musicaliza no es el mundial, es el show televisivo, es el turismo, es la gente que no siente el fútbol mirando fútbol. Es eso. Las canciones de los mundiales están hechas para la gente que no le interesa el fútbol, que se suma a las serpentinas del show y no entiende lo que es un off-side. Es música para porristas. No para gladiadores, esos gladiadores viviendo los 90 minutos más intensos de su vida deportiva.

Un mundial de fútbol no puede estar musicalizado por la superficialidad del éxito, por la homogeneidad del gusto globalizado, por la lógica de mercado. Para entender lo que la música de un mundial debiera comunicar, solo basta prestar atención a la obra del gran músico griego Vangelis. El entendería de lo que hablo. La sensibilidad artística de Vangelis me daría la razón. Y me la dá; cuando compone la música para "Carrozas de Fuego", o para la épica de Alejando Magno. Lo sabe también Hanz Zimmerman, cuando compone la banda de sonido para "Gladiador". Y algo de eso entendieron los italianos. Italia '90 tuvo lo más parecido a un Himno, señores. Una canción-himno, con sangre, con fuerza, con algo de épica. Aunque a mi gusto, también muestra signos de contaminación en el estribillo.














domingo, 18 de abril de 2010

Alejandro Dolina sobre la educación

Dos interesantes reflexiones de Alejandro Dolina que vale la pena escuchar.

"si algún alumno en esta clase tiene decidido una existencia gallinácia, para que le vamos a enseñar"

"Cuanto más estúpido es uno, menos utilidad tiene la acumulación de conocimiento. Claro que cualquiera tiene derecho a ser estúpido"

"El conocimiento es una transformación del ser"



¿Para qué me sirve acumular conocimiento?

"Si Usted ve la televisión y hay un tipo que te va a dar la mano y cuando vos se la das te saca la mano, y ese es el piola y vos sos el sonso, el mensaje es: el que confía es un imbécil; y el que sin hacer ningún esfuerzo te traiciona, aún siendo un estúpido, ese es el ganador"


Valoración del arte en las escuelas.